La Royal Navy desarma el HMS Ambush en Gibraltar

El submarino nuclear británico ‘HMS Ambush’, que sufrió un accidente la semana pasada en la bahía de Gibraltar, ha sido desarmado por la Royal Navy, que también está evaluando los daños causados al buque para decidir si va a ser reparado en aguas del Peñón o en otro lugar.

Según informa este jueves el diario ‘Gibraltar Chronicle’, la operación de desarme de todos los misiles y torpedos del sumergible ha tenido lugar a lo largo de los dos últimos días en la zona de exclusión marítima de 200 metros que estableció la Autoridad Portuaria de Gibraltar tras el accidente.

El siniestro ocurrió el pasado 20 de julio, cuando el submarino nuclear de la Marina Real colisionó con un buque mercante en la costa del Peñón en el transcurso de unos ejercicios de entrenamiento. El impacto provocó algún daño externo en el submarino, pero el Ministerio de Defensa británico asegura que no afectó a la planta nuclear.

Esta afirmación ha sido ratificada por un portavoz de la Royal Navy, según el citado periódico: “Se han registrado algunos daños externos en el submarino y estamos investigando el alcance de los mismos. No podemos dar más detalles, pero el submarino es absolutamente seguro”.

“Controles exhaustivos realizados al ‘HMS Ambush’ han garantizado que su reactor permanece completamente seguro y no ha habido ningún aumento de la radiación como resultado de este incidente”, ha apuntado el portavoz, quien ha indicado que el sumergible abandonará Gibraltar “tan pronto como los trabajos actuales terminen”.

El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, visitó ayer por la tarde el submarino, tal y como él mismo informó en su cuenta oficial de Twitter: “Genial estar hoy a bordo del ‘HMS Ambush’ para comprobar los daños y agradecer personalmente a su tripulación por su trabajo y darles la bienvenida a Gibraltar”.

Comentario: Esta noticia, que ha tenido un impacto mediatico considerable, me ha llamado a recordar incidentes de navegación en el pasado que ya comenté en una columna de opinión allá por el 2011 (pinchar enlace) y que conviene recordar.

Cierto que en el último lustro no se han repetido problemas similares en la flota de submarinos, al menos que se sepa publicamente, pero no deja de sorprender que se repita nuevamente con el submarino nuclear más moderno de la Royal Navy. Lo más preocupante es que en una de estas, igual que ahora no ha sucedido nada grave, el siguiente incidente podria tener consecuencias muchos más desastrosas tanto para el propio submarino como para el entorno donde se encuentre. Habrá que esperar algunos meses para descubrir algunas de las claves de este incidente en materia de responsabilidades de la tripulación, empezando por su Capitán al mando.