El mítico U-2 se retira. 1956: su misión más arriesgada

En el año 2015 el RQ-4 Global Hawk habrá retirado definitivamente a toda la flota existente del mítico avión de reconocimiento Lockheed U-2. Una jubilación que se ha ido retrasando por los problemas del Global Hawk de completar los requerimientos de la Fuerza Aerea para sustituir por completo a la flota de los 32 U-2 en servicio hoy en dia. De hecho, a partir de 2010, el RQ-170 Centinel empezó a complementar las misiones del U-2, reemplazando los aviones que operan desde la Base Aérea de Osan, Corea del Sur. El RQ-170 ha tenido un gran uso en las misiones de apoyo a las tropas estadounidenses en Afganistán.

Aún asi el trabajo no ha finalizado para el avión no tripulado RQ-4 Global Hawk que tiene que superar dos pruebas importantes antes de la fecha límite. Mejorar los costes de operatividad e integrar una de las cámaras de alta resolución que equipa el U-2. Actualmente el coste por hora de vuelo del Global Hawk está en torno a los 35.000 $ mientras que los del U-2 se mantienen en los 31.000 $.

No me olvido que he puesto en el titular “1956: Su misión más arriesgada“… Una de esas misiones de las que tienen que pasar casi medio siglo antes de que puedan revelarse públicamente, siempre que haya resultado exitosa. Todos recordamos el derribo de Gary Powers, los U-2 durante la crisis de los misiles de Cuba, etc. Os voy a contar una historia que la CIA ha mantenido guardado durante mucho tiempo…  la del único vuelo que realizó un U-2 directamente sobre los cielos de Moscú.

Vito Carmine, fue uno de los seis primeros pilotos entrenados por la CIA para pilotar “su” avión de reconocimiento de gran altitud Lockheed U-2. El 5 julio de 1956 se encontraba desplegado a la base de Wiesbaden (Alemania) para la que sería su primera misión operativa.

Aquel sería el tercer vuelo operacional sobre territorio hostil, o lo que los pilotos llamaban vuelos “calientes”. Carl Overstreet fue el piloto encargado del primero de estos vuelos a bordo de los U-2 el 20 de junio de 1956. La misión cubrió Polonia y Alemania Oriental. Después el piloto Hervy Stockman voló directamente sobre territorio soviético el 4 de julio, llegando hasta el norte de Leningrado, fotografiando los astilleros navales y luego virando hacia el oeste de los estados bálticos para cubrir las bases de bombarderos. La cuarta, quinta y sexta misión “caliente” fueron pilotadas por Marty Knutson, Dunaway Glen, y Kratt Jake respectivamente, todas ellas con éxito.

Los rusos enviaron aviones para interceptar Overstreet en el primer vuelo, pero no pudieron alcanzarle. El segundo vuelo, pilotado por Stockman, también fue detectado por radares soviéticos. Varios cazas MiG despegaron para interceptarlo, pero al igual que en el vuelo anterior no pudieron alcanzar la altitud necesaria para derribar al U-2.

Tras las celebraciones del 4 de julio, Vito recordaba del día de su primera misión “Estar un poco nervioso y con la garganta seca“. Normal. Su misión, en pleno apogeo de la Guerra Fría, le haría sobrevolar directamente la ciudad de Moscú.

El aviso para el inicio de la misión del U-2 solía iniciarse unas con una notificación de alerta doce horas antes del despegue. Aquel día llegó sobre las 17:00 h. Durante esas doce horas, el personal de tierra y pilotos preparados para el vuelo. Los equipos de Lockheed, Pratt & Whitney, y Kodak realizó controles en tierra del avión, motor, y las cámaras respectivamente.

Vito no olvidaría como los fuegos artificiales lo mantuvieron despierto toda la noche y la carne y huevos fritos de desayuno “obligatorio” a las dos de la mañana. No le apetecían, pero era el “menú” antes de un vuelo y punto obligatorio de las tareas pre vuelo.

La ruta que lo llevaría hasta territorio soviético pasaría por Cracovia (Polonia) y luego a Brest y Baranovici (Ucrania). Después seguiría una trayectoría este-noreste, sobrevolando Minsk, hasta llegar a la capital soviética.

A pesar de iniciar la misión con con mal tiempo, la situación mejoró mientras seguía la línea de ferrocarril de Minsk a Moscú a más de 66.000 pies de altitud (20.000 m.). Durante el vuelo podía escuchar “Pedro y el Lobo“, una composición musical rusa con narración, transmitida desde una emisora de radio soviética.

El objetivo de la misión era obtener toda la información posible sobre la extensa red de defensa aérea de nueva construcción que rodeaban la ciudad en tres círculos concéntricos a los veinte, cuarenta, sesenta millas del centro de la ciudad. Al llegar al punto más “caliente” de la misión, una intensa niebla ocultó la ciudad. Eso enfureció a Vito haciendole pensar que llegó hasta allí para nada. No contaba con que los sofisticados filtros de Kodak podrían “atravesar” dicha niebla. Un año más tarde se enteró de que la película resultante de aquella misión se obtuvieron importantes informaciones. El vuelo de regreso lo realizó desde la parte este de Moscú, volando primero en dirección norte,hacia la costa del mar Báltico y luego hacia el sur de vuelta a la Alemania Occidental.

A menos de media hora para llegar a la base pudo escuchar el siguiente mensaje de radio “Llanero Solitario, aquí Tonto. Mantener rumbo, está veintidós minutos del punto de aterrizaje.” Se trataba del radar canadiense, el más potente de la zona y que ya había interceptado a los U-2 anteriormente. Vito sabía que el mensaje iba dirigido a él aunque no pudo responder ya que tenia que observar un estricto silencio de radio.

Según el archivo desclasificado de la CIA, Vito regresó de aquella misión con las primeras imágenes de la planta de fuselaje Fili donde los soviéticos estaban construyendo el bombardero Myasishchev M-4 (Código OTAN: Bison), un arsenal de armamento en Ramenskoye, una planta de cohetes en Khimki y otra planta de misiles en Kaliningrado.

Más tarde se supo que los soviéticos lanzaron al menos cinco cazas de combate para interceptar su vuelo. Inicialmente despegaron dos cazas. Uno de ellos intentó abortar el despegue, se salió de la pista y explotó. El segundo caza, atravesó las llamas y trambién se estrelló. Otros dos interceptores despegaron y repostaron en vuelo, pero despues nunca se supo de ellos. Se especula que o bien se perdieron o chocaron entre ellos. Un quinto caza no pudo encontrar el avión cisterna y nunca se encontró. Cinco victorias aereas por las que deberia ser considerado un “As” del aire, pero nunca les fueron acreditadas, aunque tal y como él dijo, “Después de todo, nunca disparé un tiro”.

Vito Carmine acumuló más de 450 horas en 65 vuelos de U-2 entre 1955 y 1959. Su último vuelo fue en el primer U-2C en Edwards AFB en agosto de 1960. Se retiró de la Fuerza Aérea en 1977, falleciendo en agosto de 2003 de un derrame cerebral después de la cirugía del corazón. Tenía 77 años. El U-2 en el que voló sobre Moscú cuelga del techo del Smithsonian Museum del Aire y del Espacio en Washington D.C.

La CIA realizó veinticuatro misiones sobrevolando el espacio aereo ruso entre 1956 y 1960, hasta que la pérdida de U-2 pilotado por Francis Gary Powers avión detuvo los vuelos del U-2 sobre territorio sovietico.

En su momento, misiones como las de Vito sobrevolando Moscú u otras de compañeros suyos no recibieron reconocimiento público por razones de seguridad nacional. Sólo recientemente han surgido estos detalles de los archivos de la CIA. Lo que hasta hace poco era del más alto secreto ahora forma parte de material de investigación para los historiadores de la Guerra Fría. Gracias a ello, Vito y personas relacionas los primeros días del programa del U-2, avión que pronto dará por finalizada su vida operacional tras más de 50 ños de servicio, podrán disfrutar de unos merecido reconocimiento… aunque sea póstumamente.

Fuente: Eric Hehs, editor de Code One Magazine