El relevo de los transbordadores espaciales USA

Cuando estamos a escasas horas del lanzamiento de la misión STS134, la penultima de la actual generación de transbordadores espaciales estadounidenses, y la última misión del Endeavour, se van desvelando detalles del futuro relevo de los mismos.

Cuando la Administración Obama canceló el proyecto Constellation (ver más información pinchando en el enlace), su intención fue readministrar los recursos financieros de la NASA y al mismo tiempo  fortalecer la industria privada aerospacial respecto al resto de competidores internacionales involucrandola en la “carrera” espacial.

La Agencia Espacial estadounidense anunció hace unos días que en el marco del programa Commercial Crew Development (CCDev), repartirá 270 millones de dólares entre cuatro compañías privadas que lucharán por alzarse victoriosos en ser los fabricantes de la próxima generación de naves espaciales tripuladas al espacio: SpaceX, Boeing, Sierra Nevada Corp. (SNC) y Blue Origin.

SpaceX es posiblemente la más adelantada. La compañía californiana ya ha realizado lanzamientos del cohete Falcon 9 y una cápsula llamada Dragon. Si logra mejorar la capacidad de la Dragon de llevar tripulantes, la NASA le entregará US$75 millones durante el próximo año.

De Boeing poco hay que explicar. Podría ser la compañía que reciba la mayor tajada si logra cumplir los objetivos que le ha impuesto la NASA. Un equipo de la empresa diseñó una cápsula llamada CST-100, que podría transportar hasta siete astronautas a la estación espacial internacional. Los 92,3 millones de dólares que le han ofrecido le permitiría a Boeing profundizar el desarrollo de la cápsula.

Sierra Nevada Corp. (SNCya ha recibido fondos del proyecto de vuelos tripulados comerciales de la agencia espacial. Ahora está en condiciones de obtener 80 millones $ para el desarrollo de un vehículo del estilo de los transbordadores, llamado Dream Chaser, que se lanzaría desde un cohete.

La cuarta y última empresa que recibirá los fondos es Blue Origin, establecida por el fundador de Amazon.com, Jeff Bezos. En general ha mantenido su actividad en torno al desarrollo espacial en secreto, pero ha solicitado fondos de la NASA para perfeccionar los sistemas que utiliza en su proyecto de vehículo tripulado. La agencia espacial le dará hasta US$22 millones.

¿Quien ganará? Apuesto por uno de los dos primeros.

La cuestión es que, de momento, la Agencia Espacial Rusa seguirá haciendo “caja”, alquilando sus transbordadores multiusos Soyuz😉