El J-20 El nuevo caza stealth chino de 5ª generación

La República Popular de China está desarrollando el cazabombardero militar J-20 con tecnología furtiva (stealth), concebido para evitar los radares volando a una velocidad supersónica. Esta caza de nueva generación podría estar en servicio en 2017, tres años antes de lo previsto, lo que representa un nuevo paso para recortar la superioridad estadounidense, aprovechando una coyuntura económica que le favorece. Estados Unidos es actualmente el único país del mundo en disponer de un cazabombardero furtivo operacional. Una vez el nuevo cazabombardero esté listo podría representar, según los expertos, una seria amenaza para la supremacía estadounidense en Asia. 

En los últimos días se han publicado fotografías que muestran la imagen del aparato, un birreactor de fuselaje bastante perfilado, con una estrella roja pintada en su doble cola, y que, al parecer, fueron tomadas en Chengdu, donde son fabricados los aviones de combate de nueva generación de las fuerzas aéreas chinas. Este modelo se ha concebido como la respuesta china al cazador furtivo F-22A Raptor, desarrollado por las estadounidenses Lockheed-Martin y Boeing para la US Air Force. Según las imágenes, el aparato parece más grande de lo que se esperaba, lo que induce a pensar que podría embarcar municiones más pesadas en un radio de acción más amplio.

Según el diario japonés Asahi Shimbun, Pekín planea comenzar desde este mes los vuelos de ensayo del J-20, con la intención de utilizar este caza en 2017. El diario nipón precisa que estará equipado con misiles, y tras ser reabastecido durante el vuelo, podría alcanzar la isla estadounidense de Guam en el Pacífico. Los expertos consideran que aún se necesitarán varios años para que el J-20 sea totalmente operacional, además, ningún piloto chino tiene experiencia de vuelo en ese aparato, en tanto que la US Air Force acumula una experiencia de 30 años en la operación de cazas furtivos.

Hasta aquí, la noticia. Las primeras imágenes de hace algunas semanas, hacían pensar que fuera un montaje de China para crear mayor expectación y como aviso de sus progresos en su tecnología militar… pero todo hace indicar que el J-20 es una realidad evidente resultado de más de una década con un presupuesto de Defensa que supera el 10% del PIB  de una de las mayores economías mundiales, de sus acuerdos de cooperación armamentística con Rusia (y posteriores plagios) y… finalmente, como no, de su fabulosa red de espionaje que les ha permitido ahorrarse muchos meses de desarrollo obteniendo información de los grandes programas militares de sus “rivales”, básicamente, los Estados Unidos.

China sigue la vía de desarrollo pacífico y su política militar tiene un carácter defensivo”, declaró el portavoz de la cancillería china, Hong Lei, tras la información sobre el vuelo del caza, difundida en Internet. Asimismo, agregó que el desarrollo de tecnología militar “corresponde a los intereses de la seguridad nacional y no está dirigido contra nadie en concreto”.

El ministro estadounidense de Defensa, Robert Gates, confirmó la existencia del caza chino en una conversación con periodistas estadounidenses en vísperas de su visita a Pekín, iniciada el pasado lunes, y reconoció que los EEUU subestimaron el éxito de China en la creación de esos aviones.

Actualmente China fabrica los cazas de cuarta generación J-10, FC-1 y J-11 (análogo chino del ruso Su-27). Todavía sólo hay un caza de quinta generación en activo, es el estadounidense F-22 Raptor. Rusia y la India avanzan en el desarrollo del Sukhoi T-50 que ya pudisteis ver en este blog hace unas semanas (pinchad en enlace).

Además, un consorcio internacional dirigido por EEUU diseña un nuevo caza multifuncional F-35. Irónicamente, en 2009 el congreso estadounidense canceló la fabricación en serie del F-22 para ahorrar recursos presupuestarios y por falta de aparatos análogos en otros países.

Sin duda, la constatación de los avances de China en materia de defensa va a conllevar bastantes quebraderos de cabeza a sus vecinos asiáticos, principalmente Taiwan y Japón, así como a los Estados Unidos y sobretodo su marina de guerra

El J-20 forma parte de lo que yo llamo “los 4 pilares” con los que China puede representar el primer desafio real de las Fuerzas Armadas Estadounidenses desde el final de la Guerra Fría, ejerciendo de “Sheriff mundial” con sus grupos de combate naval alrededor de la poderosa flota de portaaviones nucleares.

Primero os informaré de cada uno de esos “4 pilares” para luego hacer un análisis de mi visión del gran escenario y la nueva “guerra fria” que podría darse en aguas del Indico y sobretodo el Atlántico occidental, una “zona de operaciones” donde se aglutinan potencias como China, Japón, Rusia, Corea del Sur y del Norte y la India, aparte de las Fuerzas estadounidenses, toda ellas con un poderío naval de primer nivel. Como siempre, la clave estará en los intereses económicos por el control de dichas aguas.

Por parte de China, el J-20 forma parte de uno de los “4 pilares estratégicos“. Próximamente iré revelando el resto.

El Lince del Paddock